miércoles, 15 de junio de 2016

Misterios del sistema solar: Mercurio

Dando continuidad a la saga de post que pretendo hacer respecto a los misterios del sistema solar, continuaremos este viaje por el primer planeta que se puede apreciar cerca del Sol.

Si quieres ver el post anterior sobre los misterios del Sol, acá te lo dejo:

Misterios del Sistema Solar: El Sol

Hablo pues si no, del planeta Mercurio. Un planeta fascinante pero al mismo tiempo misterioso. Es un infierno rocoso y totalmente inerte. Conozcamos un poco más sobre este planeta.

Mercurio es el planeta más cercano al Sol, a unos 58 millones de kilómetros de este y también es el planeta más pequeño de todo el sistema solar. No posee satélites conocidos, es decir, no tiene lunas. Es un planeta con altas temperaturas durante el día llegando hasta los 350 grados, y por la noche alcanzando unas temperaturas totalmente opuestas, es decir, bajan de forma radical, llegando a unos -170 grados bajo cero. Mercurio así, pasa a ser un infierno durante su día, pero en las noches este infierno pasa a ser helado. Aún así con todo esto, Mercurio es el segundo planeta más caliente del sistema solar.





Un planeta prácticamente sin atmósfera:

Mercurio es el planeta ideal para saber que ocurría con la Tierra si no tuviera atmósfera. Aunque realmente, si tiene una atmósfera pero esta es tan tenue, que apenas y puede proteger al planeta. Esta ademas, se escapa al espacio constantemente, debido a la débil gravedad de Mercurio para retenerla.

En el planeta se puede ver en toda su superficie varios tipos de impactos de meteoritos. Desde los más pequeños, hasta colosales cráteres pueden ser vistos en su superficie, resultados en su mayoría de una época donde hubo una incesante lluvia de asteroides hace 4000 millones de años.

La atmósfera de la Tierra cumple funciones indispensables para que la vida florezca en el planeta, y una de esas funciones está en actuar como escudo protector para el planeta de los los impactos de meteoritos (de tamaños pequeños), desintegrandolos en su paso por esta. En el caso de los meteoritos más grandes, ralentiza su velocidad haciendo que su capacidad destructiva al impactar en la tierra, se reduzca considerablemente. Todo esto debido a la fricción que se genera al entrar un meteorito en la atmósfera terrestre.

En el caso de Mercurio, al tener una atmósfera prácticamente inexistente, son constantes los impactos a toda velocidad por parte de los meteoritos que entran en el planeta causando así los vistosos cráteres que tiene el planeta. Las temperaturas que tiene el planeta, en parte se deben a la ausencia de una atmósfera que regule todo esto, causando un descontrol total en Mercurio.

No podríamos escuchar nada en Mercurio:

Si pudiéramos ir a la superficie del planeta Mercurio y tomar una guitarra y nos pusiéramos a tocar, no escucháramos absolutamente nada.  Incluso si nos acercamos a alguien para contarle un secreto, o le gritamos con un megáfono a una distancia muy corta, no podríamos escuchar nada de nada. Sería como estar sordos.

Todo esto se debe a la ausencia de una atmósfera lo suficientemente densa que permita la propagación de las ondas sonoras por la superficie del planeta. Precisamente es gracias a nuestra atmósfera que acá en la Tierra podemos escuchar sonidos, desde el canto de un ave, hasta el sonido que emite un avión cuando va a despegar. En Mercurio, no podríamos disfrutar de una buena música.


Largos días en Mercurio, años cortos:

Un día en Mercurio duraría mucho tiempo, bastante. Desde que el Sol sale hasta que se esconde, pasan nada más y nada menos que 58 días, terrestres, en comparación a las 24 horas que tarda nuestro planeta en dar una vuelta sobre su propio eje (El más lento de todo el sistema solar).

Es decir, 58 días en la Tierra equivalen a 1 solo día en Mercurio. Y todo esto se debe a la lenta rotación de Mercurio sobre su propio eje.

Ahora, los años en Mercurio pasan relativamente rápido en comparación a sus días. Si un día en Mercurio son 58 días terrestres, un año en mercurio son 88 días terrestres. Son 88 días terrestres lo que le toma a Mercurio dar una vuelta al Sol o completar una traslación. Increíblemente los días de Mercurio representan 2/3 del año en Mercurio. Si viviéramos en Mercurio tendríamos celebración de fin de año por así decirlo, al finalizar el día. Algo agotador la verdad.

Un día con cielo oscuro:

Cada nuevo día en la Tierra vemos como el Sol sale y brilla en nuestro cielo azul. Las nubes, el Sol y nuestro cielo azul. De hecho nos resultaría  bastante complicado mirar alguna estrella durante el día. Todo esto sería lo más normal del mundo.

En Mercurio todo esto es diferente, ya que nuevamente por el tema de la atmósfera, todos los días de Mercurio son oscuros. Sí. En Mercurio podríamos ver el Sol brillar normalmente al iniciar el día, pero observaríamos el fondo estrellado como si fuese de noche. Podríamos ver las estrellas brillando junto al Sol. Ya en las noches, veríamos todo un cielo estrellado, pero esta vez sin la presencia del Sol. Todo esto es, como ya se mencionó antes, por la ausencia de una atmósfera que disperse la luz por el planeta.

Realmente sería espectáculo  poder ver algo así, aunque si el precio para poder ver eso es perder la atmósfera, prefiero mil veces mi cielo azul en la Tierra que bastante bonito se ve.

Un doble amanecer:

Normalmente durante el amanecer terrestre, vemos como el Sol sale poco a poco, sin ningún tipo de pausas, va subiendo hasta llegar al medio día, hasta su punto más alto, para volver a caer al otro extremo y esconderse. Es decir, vemos al Sol hacer una sola trayectoria desde que sale, hasta que se esconde.

En Mercurio ocurre un fenómeno bastante curioso durante el amanecer. Y es que el Sol sale un poco, se detiene y vuelve a esconderse por donde salió, y al final termina saliendo nuevamente por completo para seguir su trayectoria. Lo que causa un efecto de doble amanecer. Esto es debido a que Mercurio no posee una órbita circular, sino un tipo de órbita más elíptica. Cuando Mercurio está más cerca del Sol, el planeta se acelera debido a la atracción gravitacional más fuerte de la estrella. La velocidad de Mercurio alrededor del Sol se vuelve entonces más rápida que la velocidad con la que gira sobre su eje, produciendo este curioso doble amanecer.

Acá pueden ver una representación del doble amanecer de Mercurio: 



¿Hielo en Mercurio, un planeta tan cerca del Sol?

En el planeta más cercano al Sol, donde las temperaturas puede alcanzar más de 425 grados Celsius, sería sorprendente encontrar hielo. El hielo es altamente reflectante a un radar, y los radares terrestres sugieren que podría haber depósitos de agua helada en los cráteres profundos, oscuros y ocultos de los polos de Mercurio, los cuales nunca han visto la luz solar. Esta agua podría provenir en forma de gas del interior del planeta o de impactos de meteoritos.


Un super Sol

Si pudiéramos ver al Sol desde Mercurio, la diferencia sería bastante notoria en comparación a la Tierra. Veríamos al astro considerablemente grande y mucho más luminoso en comparación al que podemos apreciar acá en la Tierra. Esto naturalmente se debe a la cercanía del planeta con el Sol.



Y la pregunta del millón: ¿Será Mercurio un cadáver planetario? Desde un inicio se pensaba que era así, pero últimos descubrimientos parecen indicar que el planeta al parecer está vivo y que en su superficie se pueden ver rastros de actividad geológica.

Mercurio, un planeta fascinante pero al mismo tiempo desconocido, uno de los planetas más misteriosos e inexplorados por el hombre en el sistema solar. Quizás compartamos ciertas similitudes con Mercurio en ciertos aspectos. Mirar lo extraño que puede ser este planeta en comparación a lo que estamos acostumbrados aquí, solo nos hace ver lo privilegiados que somos al tener estas condiciones de vida.

Mercurio un planeta en donde todo parece inerte y las temperaturas van de extremo a extremo, donde los días parecen noches estrelladas solo que con la presencia del Sol, un planeta que carece de atmósfera en el cual no podríamos escuchar absolutamente nada...pero donde tendríamos un doble amanecer, un planeta tan cerca del Sol donde se piensa que puede existir hielo... Mercurio, un planeta tan misterioso, tan desconocido pero al mismo tiempo tan fascinante. Tan solo pensar que aún nos falta mucho más por conocer de este lugar, ya es algo emocionante.



Espero hayan disfrutado esta nueva entrega.

Sin más nada que añadir, me despido.

Nos veremos en el siguiente post, gente!

- Lxs.






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